Las mujeres no tienen cuerpo

Las mujeres no tienen cuerpo

EL PODER DE UNA CREENCIA QUE ANIDA EN LO MÁS PROFUNDO DE LA PSIQUE DE NUESTRA CULTURA

 

LAS MUJERES NO TENEMOS CUERPO…
Al menos no uno propio. Nuestro cuerpo es el habitáculo en el que escondemos quienes somos de piel para adentro, porque de piel para fuera, nuestro cuerpo ha de ser a-propiado.

 

Las mujeres no tenemos cuerpo, porque vivir habitando los kilos de piel y huesos con los que experimentamos éste juego de oposiciones, propiedades y carencias implica habitar un espacio en el que estamos de prestada y por ello, parece que llevemos colgado en la frente el cartel de “pase sin llamar, invádame por donde guste”. Un espacio-cuerpo informe en cuyo centro hemos aprendido a poner un agujero por el que todo lo que sentimos se cuele, porque de quedarte con algo que te haga sentir, podrían despertarse las emociones atrincheradas en nuestras entrañas de años de contención para no resultar molestaS. Es preferible agujerearse al alma para que todo caiga al vacío…así, sin quedarse con nada. Sin quedarme con nada. Cuánto cuesta habitarse, las palabras me delatan.

 

 

LO QUE LA EDUCACIÓN Y EL “INCUESTIONABLE CONOCIMIENTO HEREDADO” HACE EN EL AUTOCONCEPTO DE UNA MUJER.

Cuando era niña todo era más fácil, mi cuerpo no era mercancía, al menos yo no lo viví así. Bendita inocencia!

Conforme me fui acercando a la adolescencia, lo que antes era gracioso se transformó en inadecuado. Lo que era espontáneo en ridículo. Lo natural en incorrecto. Lo instintivo en innombrable. Mis pensamientos en pecado. Lo que sentía…de otro planeta. No había hueco para la verdad…no para la mía. Aprender a negar lo que de verdad ocurría en mi mundo parecía provocar una falsa sensación de seguridad a mi entorno, como si el hecho de negarlo bajo la presión del castigo fuera a cambiar el hecho que de verdad me ocurría.

 

Bajo los sistemas de creencias que no cuestionamos, hemos alcanzado, como especie humana, cotas inexplorables de estupidez, lo peor es que esa estupidez, ha generado mucho dolor. Tratamos de convencer a las pequeñas nuevas generaciones de que lo mejor sigue siendo fingir, cuando una sola mirada en nuestros recovecos más profundos nos invitarían a reflexionar detenidamente sobre las consecuencias reales de esa costumbre.

 

No llores que no ha pasado nada!….El genio al bolsillo!…hay que ser obediente!…No te toques “ahí” que está feo!…Las señoritas se sientas con las piernas cruzadas!…No seas exagerada que no ha sido para tanto!…¿Sigo?

 

¿Te has preguntado alguna vez cuales son las consecuencias de éstos mandatos en una niña en pleno proceso de aprendizaje acerca de lo que es el mundo y del lugar que ella representa en él?

 

Nos enseñan cantidad de auténticas jilipolleces a lo largo de nuestra vida en las escuelas, pero nada acerca de cómo se forma la psique y el cuerpo emocional de un ser humano y cómo éste a su vez influye (o incluso literalmente crea) la bioquímica de nuestro cuerpo, algo que la física cuántica invita a reconocer como la base de la creación de la realidad y de nuestro autoconcepto, nada menos!

 

A día de hoy,  ante los innumerables abusos a los que seguimos expuestas las mujeres por el mero hecho de serlo, la sociedad te recuerda esas vocecitas que aún hacen eco en tu esqueleto manejado…No será para tanto!…No hace falta ponerse así!…Lo mismo no tenías las piernas cruzadas!…Lo mismo …lo mismo….lo mismo….ha sido culpa tuya!

 

Educamos desproveyendo a las personas de sus auténticos sistemas de alerta, de conocimiento, aprendizaje y de sabiduría y luego, las exponemos a cantidad de información que proviene de fuera de ellas/ ellos mism@s y que sigue estando barnizada por milenios de creencias basadas en la superioridad de los hombres y la invisibilidad de las mujeres, cuando no se las visibiliza como objetos de consumo. Aún así ,nos preguntamos como es que en pleno siglo XXI las mujeres siguen siendo objetivo de abusos ¿Acaso hemos cambiado el sistema de creencias en el que éstos comportamientos se forman en nuestra psique?

 

En ésta vida que he experimentado con un traje de mujer, lo que de verdad me ocurre, ha de quedarse en las costuras, donde nadie pueda verlo. Aunque esas costuras me desollen la piel a giroles, el entorno me presiona para que en mi cara haya siempre una sonrisa. Hay que parecer sólo el traje, al fin y al cabo, es lo que van comprar.

 

Me pregunto como llegamos hasta aquí  y nada más preguntármelo, aparece la respuesta. Éste tablero no tiene más casillas, por más que tiramos, volvemos a caer en las mismas. El juego se ha quedado obsoleto. Hay que inventar uno nuevo para poder jugar a otra cosa.

 

 

 

LO QUE NOS CUENTAN LOS MEDIOS SOBRE EL PAPEL DE LAS MUJERES

 

La tele nos habla, el cine nos cuenta, los libros nos muestran, los ejemplos se hacen cuerpo en los cuerpo de las que nos preceden. En éste juego, nosotras, somos mercancía. La mercancía tiene un fin, satisfacer las necesidades o deseos de quien la compra. Así es como nos muestran que debemos ser, una hermosa mercancía de primera que pueda lucirse en eventos y fiestas de guardar permaneciendo siempre como el día que la adquirieron. Sólo tienes que mirar un rato la publicidad de cualquier medio, la insatisfacción en la que nos han instruido es el mayor negocio de éste siglo. 

 

Lo vemos en los papeles de las protagonistas de las pelis con las que hemos aprendido a crear una imagen de nosotras mismas. Lo vemos a diario en las presentadoras y colaboradoras de programas de televisión, que si bien tienen mucho más que un cuerpo y una cara a-propiada por quienes deciden el rasero, vemos como sigue siendo un requisito indispensable para acompañar el resto de sus talentos. Ellos pueden lucir lorzas. Pueden vestir ropa, que no es necesario poner más adjetivos, con el sustantivo basta. Pueden tener la edad en la que la vida les ha pillado, lo importante es su talento, la cámara los quiere tal y como son. Como tiene que ser. Como tiene que ser para ellos.

 

Ellas, es otro cantar…

 

El cantar que me tararea, pegadizo, recordándome que ante todo, debo poder ser objeto de deseo, al gusto y disfrute del consumidor, porque lo que me muestra la pantalla es que de no ser así, más me vale tener talento para algo que pueda hacerse de espaldas al público en una hora que no sea punta.

 

 

 

LAS MUJERES NO SOMOS LIBRES. SOMOS ESCLAVAS DE LA SATISFACCIÓN AJENA.

Meros bufones de circo cuya finalidad es entretener al público lo mejor posible y así aliviar su desesperante aburrimiento. Para ello fuimos creadas según la interpretación de aquellos que escribieron “La Palabra Sagrada” y la hicieron llegar hasta nuestros cuerpos de hoy de formas explícitas e implícitas, pues si bien a día de hoy crees que ésto no es una realidad para tí, observa tus pensamientos, los lugares en los que pones tu energía, tu tiempo, tu trabajo, lo que te cuentas a tí misma sobre lo que tiene o no valor en tí, sobre lo que debes o no expresar en el mundo, sobre la finalidad misma de todas tus acciones.

 

Observa lo que realmente piensas sobre quién eres y para qué existes. Si no te engañas a tí misma, si no te cuentas los mismos cuentos que durante años me he contado yo para intentar demostrar que había escapado a ésta percepción de mi, si estás preparada para llegar a ser realmente libre alguna vez, sé todo lo brutalmente honesta contigo que jamás lo será nadie. Cuando lo hagas, verás tu verdad. Sólo quien puede ver puede cambiar su visión. Sigue tapándote los ojos y jamás abrirás tus alas.

 

 

LO QUE NO EXISTE NO SE PUEDE TRANSFORMAR.

 

Esa es la nueva trampa en la que vivimos las mujeres. Es la nueva trampa en la que vivimos tod@s. No hay mayor exclavitud que la que no se reconoce como propia, nadie puede intentar cambiar lo que no existe.

 

Así no hay manera de crecer. Todo se marchita. Nada nuevo crece. Sólo se pudre lo que ya había.

 

He aprendido a contemplar mi cuerpo como un recipiente que sólo cobra sentido a partir de lo que otros creen que debería llevar dentro y por supuesto a cómo debe ser por fuera. He aprendido a ocultar que lo que en realidad siento y pienso es tan disparatadamente diferente a lo que presuponen adecuado que “Dios me libre si abro la boca”. He aprendido a mirarme al espejo y contemplar algo deforme que no se parece nada a lo que al parecer dicen que es la belleza. He aprendido a contener mis emociones no sea que con ellas se eche a perder la fiesta. He aprendido a esconderme tanto que mi cuerpo me ha hecho de trinchera y ahora, duele.

 

Y con todas las verdades que aún callamos las mujeres de éste planeta, ¿cómo vamos a cambiar el juego que sigue dando sentido a éstas reglas?. Seas hombre o mujer, si crees que ha llegado la hora de dejar de jugar a ésto, muestra auténtico interés y respeto por las historias que albergan las entrañas de las mujeres silenciadas. No tienen que ser “verdades”, pues éstas están sujetas a las leyes de la relatividad, basta con que sean auténticas, sean las historias que dan sentido a sus experiencias y a cómo las han vivido y así, podremos realmente empezar a saber qué es lo que hay que cambiar.

 

Buscamos enemigos a los que lapidar sin darnos cuenta de que al hacerlo seguimos jugando al mismo juego y en éste juego no podemos ganar a nada, nadie gana nada, porque a eso a lo que llamamos “enemigo” nos lo han metido en casa a toda”s. Lo alimentamos y le damos cobijo cada noche.

 

 

 

las mujeres tenemos cuerpo. Kamaleonicafemina.

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Elisa Muñoz Martín

Ilustración principal de Isabel Gómez Guizar publicada en el proyecto #Vivanlasmujeres de Domestika que puede ver aquí: Entra por aquí!

 

 

 

Hoy, que sean tus mujeres las que me cuenten a mi…

Hoy, que sean tus mujeres las que me cuenten a mi…

Cuando comencé éste proyecto en la web de KamaleónicaFémina, lo hice con una idea en mente que aún no he llevado a la práctica. Hoy quiero dar el primer paso para que esa idea se haga voz, ésta vez, en tu cuerpo, con el mío, con el de todas.

 

Si me conoces sabéis de mi pasión por la co-creación tribal, de hecho, cuando llegue el momento, y ésta vez sí que sí, cuando llegue el momento…y ni un minuto antes ni después, se abrirán las puertas de “La Tribu de Creadoras”. Un proyecto de co-creación tribal de cuyos detalles os hablaré, pues eso, cuando llegue el momento…

 

En éste momento, porque hoy si es el suyo, mi propuesta es co-crear juntas el post-de blog de éste Jueves.

 

Hoy, en uno de esos momento en los que la espiral apunta hacia dentro, me he traído de las profundidades el inicio de lo que hoy, os propongo sea nuestra co-creación.

 

Segura de que cuando abrimos las puertas de nuestros mundos insondables hay un lugar en el que inevitablemente confluimos, os propongo viajar hasta ese lugar en vosotras para traeros de vuelta, en el lenguaje que allí surja, tenga o no “sentido” para vosotras ahora, las palabras que sigan tejiendo el tapiz de ésta creación en la que a continuación, yo aporto sólo el principio…

 

 

“A medio camino entre la invención y el recuerdo, oigo el susurro de una certeza para la que aún no hay lenguaje…

 

 

Escribe ésta frase al comienzo de tu aportación en negrita y sigue el susurro de tus entrañas para continuarla escribiendo en la casilla de comentarios. Si además dibujas, pintas, compones música, o hacer cualquier tipo de creación a través de las cuales se haga voz tu voz sin necesidad de palabras, por favor, en ésta torre de babel caben todos los lenguajes.

 

Además de participar en la corrección del post de hoy, vas a poner tu granito de arena en una investigación que estoy realizando sobre la conciencia de las mujeres. Para no condicionar tus palabras, deja que te cuente los detalles de ésta en otro momento. Hoy, lo que importa, es tu voz hecha cuerpo en tu creación.

 

Me susurras?

8 de Marzo. Pacto de Silencio.

8 de Marzo. Pacto de Silencio.

Hoy todas las mías son una sola.

 

Nada…a pesar de mi firme propósito de escribir por boca de alguna de las mujeres que habitan mi tan concurrido teatro- cuerpo de la vida, llevo semanas sin escribir una sola palabra. Ahora que lo pienso, es posible que por primera vez, todas a una, hayan decidido secundar la huelga de “paro” del “Día de la Mujer”, sólo que lo han hecho extensivo a todo el mes de Marzo. ¿Y por qué no?, nuestro cuerpo serrano bien se merece una parada de un mes, y si me pongo, de varios años…. es posible que a partir de entonces ya no hicieran falta más “Días de la mujer”, al menos no de reivindicación. En ese caso, sospecho que nuestra ausencia hablaría tanto y tan contundentemente que ninguna otra palabra más de protesta se haría necesaria para nombrarnos, para nombrar algunas verdades que aún hoy siguen asomando discretamente a la ventana de una casa a la que todavía nos tienen que dar permiso para entrar…y nosotras, creer que seguimos teniendo que pedirlo.

 

El caso es que la parada se ha secundado sólo de cara al público, en las entrañas de éste teatro hay más movimiento del que nunca hubo.

 

Aparecen sigilosas, contundentes, leves y etéreas, consumidas por la rabia, el dolor o la tristeza, chispeantes de alegría, entusiasmo e ilusión, amablemente o arrasándolo todo…pero éste último mes, siempre lo hacen cuando estoy lejos del papel y el lápiz (queda más romántico que decir lejos del mac).

 

Si algo he aprendido de todas a través de las cuales experimento la vida, es que no hacen nada por casualidad. Así que si aparecen cuando no puedo hacer cuerpo de su voz a través de mis palabras, es porque no tienen ningún interés en que así sea.

 

¿Cómo puedo ser anfitriona de tantísimas habitantes?

 

Día de la Mujer. Kamaleonicafemina.com

 

A veces tengo la impresión de que mi cuerpo, es el cuerpo de tantas conciencias como mujeres han existido. Un habitáculo con jornadas de puertas abiertas permanentes en las que todas aquellas que no encontraron su voz en el suyo, hacen uso indiscriminado del mío para hacerse oír.

 

Unas puertas abiertas de concurrencia itinerante en cuyo cartel se lee “entre sin llamar, ésta es su casa…la que nunca tuvo”.

 

Más allá de cuentos, mitos y leyendas en las que el esoterismo rellena los huecos a los que nuestra “razón” no llega, trato de encontrar una explicación a ésta experiencia que la vida me ha traído envuelta en papel de regalo reflectante. Como los espejos de las brujas de los cuentos que siempre protagonizan las mujeres, las que lejos de su incomparable belleza fría y sin escrúpulos habitan un cuerpo vulnerado por el simple hecho de estar tejido con piel de mujer.

 

¿Con qué hilos ha de tejerse un traje en el que quepamos todas?

 

 

Día de la Mujer. Kamaleónicafemina.com

 

 

Si ese hilo existe, quien tejió el que yo llevo puesto no lo tuvo en cuenta. Cosillas que ocurren cuando son otr@s los que te cosen el traje. Mi traje se abre por todas partes, los hilos quedan a la vista, rasgados por el roce con la intemperie, se acaban rompiendo dejándome la piel descubierta al mundo.

 

Desde hace tiempo, mis todas no me caben. Se me hacen demasiadas. Demasiadas voces, que a ratos, resultan casi más amables que los demasiados silencios.
Trato de encontrar sentido a ésta receptividad sin fronteras que se ha instalado en mi territorio y si trato de no engañarte, ni a ti ni a mí, la única intención con ello es encontrar la forma de desvestirme de ella. Y ahora que me paro a escribirlo, que me lo digo en voz alta, me doy cuenta de que al hacerlo, impulso a las mujeres que llevo dentro a hacerse más fuertes, pues justo lo que buscan al “tomarme de prestada”, es hacerse todo lo visibles que nunca se hicieron.

 

Justo cuando trato de invisibilizarme yo misma para no ver en el espejo los rostros de mis otras, justo cuando huyo de ellas como si fuera víctima de una invasión premeditadamente elaborada para conspirar contra mi, justo cuando alzando la voz en grito expeto preguntas como:

 

¿Y porqué yo? ¿Por qué a mi? ¿Por qué mi cuerpo?

 

 

Justo entonces oigo sus susurros…

 

¿De veras crees que esto es una premeditada invasión de tu espacio vital para asfixiarte con nuestras existencias? No!…presta más atención a nuestras frases entre líneas. No estás abriendo tus sentidos sino tu brecha.
Es posible que no lo recuerdes, pero fuiste tu quien nos llamaste. Tenías sed de saber, sed de comprender, sed de expresar, de crear y de cambiar…querías un mundo más amable contigo…con nosotras, querías saber qué podía impulsar a una mujer a vivir ciertas experiencias sin rebelarse, sin actuar, sin pronunciarse. Dijiste hasta la saciedad que si fueras tú la que estuviera en algunas de las situaciones que hemos vivido habrías dicho u hecho tres o cuatro cositas para ponerle los puntos sobres las íes “al personal”. Querías saber que hilos tejen los trajes de aquellas que jamás se desvisten ni ante sí mismas, qué podía avergonzar tanto a una mujer como para cerrar los ojos antes su propia imagen en el espejo. Querías saber qué entendía una mujer por amor, cuando permanece junto a alguien que la daña, qué convierte a una mujer en un ser tan extremadamente vulnerable como para que le duela el roce del viento. Querías saber de dónde procedían las experiencias que habían moldeado nuestro sentir ante la vida. No entendías, no comprendías, no veías con los ojos que pueden llegar a ver, sólo con los de cristal de colores impreso por la maquinaria ajena.

 

 

Querías saber porqué tantas mujeres temen su propio éxito, se boicotean a sí mismas para no triunfar en aquello que les mueve por dentro, qué las mantiene atadas de pies y manos con cuerdas invisibles, pero fuertes como el “acero pa los barcos” de ese puerto que nunca te cansas de mirar.

 

 

A voz en grito pediste estar en el lugar de alguna de nosotras para decir y hacer lo que nosotras nunca dijimos, ni hicimos. Pero no tuviste en cuenta que para saber por qué habíamos hecho las cosas como las habíamos hecho también tendrías que saber lo que se siente dentro de nuestra piel, que fuera nuestra sangre la que te sangrara, nuestro dolor el que te habitara, nuestro miedo el que calara tus huesos además de los nuestros…

 

 

Nosotras, las que no encontramos nuestra propia voz para hacernos “ser”, oímos la tuya. Tu nos llamaste. Nosotras vinimos. Ahora…todas somos una.

 

 

Podía haber sido cualquier otra. Pero tú nos llamaste.

 

A ratos te haces ovillo creyendo que nuestra intención es empequeñecerte con nuestras historias…y te equivocas…te equivocas tanto…

 

Nos hacemos cuerpo en tu cuerpo para que experimentes, sientas, sepas…y sólo así, ahora sí, desde la verdad, desde nuestra verdad, desde tu experiencia conectada a los sentires auténticos de las nuestras…digas y hagas esas cuatros cositas que tantas ganas tenías de pronunciar cuando no eran nuestros cuerpos los que te dolían. Esas cositas, o las cositas en las que hayas transformado aquellas que emergían de tu fuerza y que ahora, si prestas atención a las experiencias, fluirán de tu poder.

 

No queremos que te sumes a nuestro dolor, que compres nuestra forma de mirarnos y mirar la vida, no queremos que perpetúes nuestras historias , ni que la rabia te mantenga atada a ellas, no queremos que sigas “luchando” a la contra en un juego en el que crees que no has decidido participar, pero al que curiosamente sigues jugando a ver si a fuerza de jugar tiradas, ganas alguna partida, aunque el trofeo te aleje de los auténticos deseos de tu corazón.

 

 

Queremos que puedas crear historias nuevas, que se nutran de lo que vivimos para aprender, para superarte, para crecer, para saber, para crear aquello para lo que sin haber creado nosotras, sembramos semillas para tí. Historias para las que aún no se han inventado lenguajes y cuyas palabras podrás inventar junto a tu tribu.

 

 

Queremos no tener que volver a parar, callar o gritar para que nos vean. Que ésta vez, seamos tan conscientes de nosotras que de nadie más dependa nuestro sentido de la existencia. Queremos que dejen de ser necesarios los “Días de la Mujer” y que nuestras historias, nuestras verdades, hayan servido al menos para impulsar a mujeres a habitarse por, desde y para ellas mismas y habiten cada día de sus vidas. Sin juicios, sin filtros, sin etiquetas, por parte de nadie, tampoco de nosotras mismas. ¿Qué otro sentido podría tener si no las historias que hemos vivido?

 

Ese y sólo ese, es el motivo por el que nos llamaste y por el que vinimos. Ahora todas somos una.

 

¿Empezamos a crear?.

 

Día de la Mujer. Kamaleonicafemina.com

 

 

Si tu también quieres descubrir a las mujeres que llevas dentro ésta es tu oportunidad:

Taller “Las Mujeres que me Habitan” . Éste Sábado 25 de Marzo en La SinMiedo.

http://kamaleonicafemina.com/taller-las-mujeres-que-me-habitan/

 

 

 

TALLER “LAS MUJERES QUE ME HABITAN”

TALLER “LAS MUJERES QUE ME HABITAN”

SOY UNA CONTRADICCIÓN EN MÍ MISMA, PUES SIENDO SÓLO UNA, TODAS LAS POSIBILIDADES HABITAN EN MI”

 

Las mujeres llevamos dentro de nuestro propio cuerpo la brújula que nos indica cuál es la dirección en la que podemos mirar para encontrar y encontrarnos. A pesar de lo que hayamos podido aprehender acerca de los “inesperados” giros que dan nuestras expresiones sobre nosotras mismas, todos los matices que mostramos al mundo, forman parte de la inmensa riqueza que llevamos dentro.

En éste taller, te propongo descubrirlas accediendo a la sabiduría que permanece agazapada bajo tu piel esperando a que ese sea el lugar en el que comiences a buscarte.

Despertando las voces de las mujeres que dejaron sus mensajes codificados en nuestras células y los de aquellas que te susurran desde un tiempo que aún no tiene huellas, lo que puedes llegar a crear libremente, en coherencia con todas las que llevas dentro.

Pasado, presente y futuro se hacen uno en nosotras abriéndonos las puertas a la exploración de todas nuestras edades y lo que cada una de ellas nos facilita a la hora de crear nuevos mapas para recorrernos y disfrutarnos.

 

 

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El recorrido que te propongo realizar, se ha trazado con la misma geometría con la que algun@s dicen que se trazó el origen de todo lo que existe, una fórmula que permanece escondida en la base de la creación de los lugares considerados sagrados, una fórmula que se hace cuerpo en el cuerpo de los Nautilus, que nos evoca a un pasadizo en espiral hacia el interior de las entrañas y que en mi opinión, se oculta igualmente en el interior de las mujeres, cobrando vida a través de la expresión de sus propios ciclos internos, estrechamente ligados a los propios ciclos de la vida.

En éste taller nos exploraremos a través de nuestros ciclos menstruales y vitales y los conectaremos con los ciclos estacionales y lunares. Lo haremos mediante el mismo lenguaje en el que la sabiduría de éstos procesos permanece escrito, el ideario simbólico, a través de mitos y arquetipos que nos cuentan historias de mujeres de las que nunca nos han hablado y que nos acompañarán a descubrirnos por nosotras mismas para que podamos, ahora, crear nuevos arquetipos aún no hecho cuerpos.

 

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Una experiencia de aprendizaje vivencial para descubrirnos través del cuerpo, la mente, las emociones, los sentidos, el arte y la creatividad. Fusionando antropología y mito, danza y movimiento propio, escritura creativa, ilustración espontánea, fotografía autobiográfica, arte-coaching…

 

El Sábado 25 de Marzo de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00

Centro de Género y Cultura Las SinMiedo

 

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(Almuerzo opcional en en el mismo centro a base de tapas caseras elaboradas con productos ecológicos)

Avda de la Cruz Roja, nº 62, Sevilla

 

 

Aportación 60€. Incluye la participación presencial en el taller y material de profundización que recibirás días después de haberlo realizado. Podrás seguir descubriéndote, habitándote y recreándote…

 

Solicita tu plaza aquí: Contacta conmigo!

 

 

 

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Para ir abriendo boca, os dejo en enlace a un magnífico documental realizado por una antropóloga social que se preguntó cómo es que una función biológica como la menstruación, de la cual dependía la creación de toda la humanidad, podía ser considerado un tema tabú en la mayoría de las sociedades, sobre todo occidentales, y cómo ésta forma de interpretar un proceso biológico, emocional y psíquico de las mujeres estaba condicionando la forma en la que las mujeres, experimentaban su propia menstruación, y por extensión, su relación con su cuerpo, sus cambios emocionales, sus labios psíquicos, la percepción de sí misma en cada una de sus edades, y su percepción de su femineidad,

Documental “LA LUNA EN TÍ” Diana Faviánová

La Luna en ti from marjorie sa on Vimeo.

 

 

 

Luna. Miradas ingrávidas…Mujer Destino.

Luna. Miradas ingrávidas…Mujer Destino.

 

 

Imagino…imagino…imagino…

 

 
Mi cuerpo, leve, como las plumas de las mimosas. Despiertos los sentidos, agilidad recién estrenada, mi cuerpo vibra como el aleteo de las libélulas, sensual, hermoso, vivo.

 

La alegría despierta del letargo, me encuentro desnuda ahora, me desprendo de la densidad opaca de otros tiempos, densidad intransitable, intrascendente, dura. Mis kilos de piel y huesos se han vuelto livianos. Me expongo al mundo y de traje…ninguno hoy. Hoy, como los pinceles que uso para crear, me visto a pelo.

 

Crear me nutre. Alimenta todos los cuerpos que hoy son ninguno. Que también hoy son todos. Que soy yo y nadie. Yo y todas. Yo y mis adjetivos. Y yo a secas. Me gusto.

 

Me amo tanto que no me sobra nada. Tampoco me falta. Los espejos han dejado de ser reflectantes, ya no me duelo en los rostros de las otras, tampoco me duelen los suyos. Los relatos cobran sentido, ya no hay dramas, sólo historias. La inocencia cubre las constelaciones.

 

Ingrávida…mis pupilas exploran nuevos mundos, sutiles, etéreos, amables. La belleza se despoja de sus cánones, los moldes se evaporan, no hay medidas, ni estándares. Lo esencial se ha vuelto visible para mis ojos.

 

 
Veo.

 

 
Mis manos, dulces, acarician la piel de la tierra mojada. Huelo a lluvia…y se me despierta el alma. Siento como mi piel ha dejado de ser trinchera para ser aduana.

 

La vida sigue siendo la misma, pero yo, yo la veo como Daniela la canta…

 

 

 

Ilustración Propia.

Si quieres conocer el origen de éste proyecto, empieza entrando por aquí; http://kamaleonicafemina.com/?p=377

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