Mujer Simiente / Mujer durmiente… Renovarse en la quietud de la nada.

Mujer Simiente / Mujer durmiente… Renovarse en la quietud de la nada.

 

DIÁLOGO ENTRE LA QUE TODO LO SABE, DE VERDAD DE LA BUENA, Y LA QUE AÚN CREE QUE SABER, ES SOMETERSE A LAS LEYES AJENAS.

 

 

Es ponerme frente al ordenador y mi mujer simiente me avisa…tssss…ya te he dicho que hoy mando yo. Hoy no se produce. Si tratas de convertir en trabajo productivo lo que te estoy chivando desde la nada, dejará de ser la nada quien te chive, pues la nada no tiene dueña, no se somete a eso que tu llamas tiempo, no se vende por un puñado de parné, a ésta no la sobornas con beneficios sociales y desde luego no lograrás someterla con amenazas, chantajes y castigos…ésta, ésta no está a tu disposición. Eres tú quien está a la disposición de ésta, si alteras sus reglas eres tú la que te quedas sin postre.

 

 

Que sí, que estás tan conectada contigo hoy que poder atrapar las palabras que a ratos te atraviesan sin pedir permiso sería como mínimo un objetivo de esos que te reportan eso otro que tanto te gusta, pero de lo que sin embargo sigues sin saber disfrutar. Sí eso, eso que te echan en la lata escandalosamente vacía que arrastras cuando mendigas atención, visibilidad, atenciones…eso que los comunes de las mortales llamáis…reconocimiento.

 

 

La nada no entiende de esto, con ésta no puedes jugar al despiste para explotarla a tu antojo y al de tus más acuciantes necesidades. Lleva todo el día diciéndotelo cristalino…descansa…duerme…dormita…ponme en contacto con el agua salada, déjame saborear el tacto de las sábanas, las mantas o como concesión innegociable, la caricia de la nueva tela del sofá…más allá no hay nada hoy. Hoy no. Hoy si me exprimes, no sacas zumo. Quedas advertida.

 

 

Ahora bien, ésta no es la primera vez que aparezco en tu escenario, tu casa, tu cuerpo…deberías haber aprendido de qué va ésto. Ya una vez necesitaste dejarme dolerme hasta las pestañas para permitirte una larga retirada del mundanal ruido en la que oírme, y no fue fácil, las voces de es@s otr@s que no dejaban de gritarte…: levántate!, produce!, sé útil,! no seas quejica!, todo el mundo preferiría quedarse en la cama como tú y ahí están, trabajando…no eres tan especial. Muévete de una vez, vaga!

 

 

Esas voces, de esas otras, poseídas por las voces de los otros, te llevaron al límite de tu resistencia, y hasta que no estuviste ahí no entendiste de qué iba esto.

 

 

Ahora ya hace tiempo que lo aprendiste, no es momento de mirar atrás, ésta conquista ya la has hecho, mira la estantería, es uno de tus trofeos más queridos. Lee la placa…

 

 

HOY, AQUÍ, MANDO YO!

 

 

Pdt…ya os la presentaré en profundidad otro día. Hoy…ya sabéis lo os dice hoy!

Ilustración de Gustav Klimt

 

 

Si quieres saber cuál es el origen de éste proyecto entra aquí: Proyecto “Vivir siendo kamaleónica”

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