Hoy, que sean tus mujeres las que me cuenten a mi…

Hoy, que sean tus mujeres las que me cuenten a mi…

Cuando comencé éste proyecto en la web de KamaleónicaFémina, lo hice con una idea en mente que aún no he llevado a la práctica. Hoy quiero dar el primer paso para que esa idea se haga voz, ésta vez, en tu cuerpo, con el mío, con el de todas.

 

Si me conoces sabéis de mi pasión por la co-creación tribal, de hecho, cuando llegue el momento, y ésta vez sí que sí, cuando llegue el momento…y ni un minuto antes ni después, se abrirán las puertas de “La Tribu de Creadoras”. Un proyecto de co-creación tribal de cuyos detalles os hablaré, pues eso, cuando llegue el momento…

 

En éste momento, porque hoy si es el suyo, mi propuesta es co-crear juntas el post-de blog de éste Jueves.

 

Hoy, en uno de esos momento en los que la espiral apunta hacia dentro, me he traído de las profundidades el inicio de lo que hoy, os propongo sea nuestra co-creación.

 

Segura de que cuando abrimos las puertas de nuestros mundos insondables hay un lugar en el que inevitablemente confluimos, os propongo viajar hasta ese lugar en vosotras para traeros de vuelta, en el lenguaje que allí surja, tenga o no “sentido” para vosotras ahora, las palabras que sigan tejiendo el tapiz de ésta creación en la que a continuación, yo aporto sólo el principio…

 

 

“A medio camino entre la invención y el recuerdo, oigo el susurro de una certeza para la que aún no hay lenguaje…

 

 

Escribe ésta frase al comienzo de tu aportación en negrita y sigue el susurro de tus entrañas para continuarla escribiendo en la casilla de comentarios. Si además dibujas, pintas, compones música, o hacer cualquier tipo de creación a través de las cuales se haga voz tu voz sin necesidad de palabras, por favor, en ésta torre de babel caben todos los lenguajes.

 

Además de participar en la corrección del post de hoy, vas a poner tu granito de arena en una investigación que estoy realizando sobre la conciencia de las mujeres. Para no condicionar tus palabras, deja que te cuente los detalles de ésta en otro momento. Hoy, lo que importa, es tu voz hecha cuerpo en tu creación.

 

Me susurras?

8 de Marzo. Pacto de Silencio.

8 de Marzo. Pacto de Silencio.

Hoy todas las mías son una sola.

 

Nada…a pesar de mi firme propósito de escribir por boca de alguna de las mujeres que habitan mi tan concurrido teatro- cuerpo de la vida, llevo semanas sin escribir una sola palabra. Ahora que lo pienso, es posible que por primera vez, todas a una, hayan decidido secundar la huelga de “paro” del “Día de la Mujer”, sólo que lo han hecho extensivo a todo el mes de Marzo. ¿Y por qué no?, nuestro cuerpo serrano bien se merece una parada de un mes, y si me pongo, de varios años…. es posible que a partir de entonces ya no hicieran falta más “Días de la mujer”, al menos no de reivindicación. En ese caso, sospecho que nuestra ausencia hablaría tanto y tan contundentemente que ninguna otra palabra más de protesta se haría necesaria para nombrarnos, para nombrar algunas verdades que aún hoy siguen asomando discretamente a la ventana de una casa a la que todavía nos tienen que dar permiso para entrar…y nosotras, creer que seguimos teniendo que pedirlo.

 

El caso es que la parada se ha secundado sólo de cara al público, en las entrañas de éste teatro hay más movimiento del que nunca hubo.

 

Aparecen sigilosas, contundentes, leves y etéreas, consumidas por la rabia, el dolor o la tristeza, chispeantes de alegría, entusiasmo e ilusión, amablemente o arrasándolo todo…pero éste último mes, siempre lo hacen cuando estoy lejos del papel y el lápiz (queda más romántico que decir lejos del mac).

 

Si algo he aprendido de todas a través de las cuales experimento la vida, es que no hacen nada por casualidad. Así que si aparecen cuando no puedo hacer cuerpo de su voz a través de mis palabras, es porque no tienen ningún interés en que así sea.

 

¿Cómo puedo ser anfitriona de tantísimas habitantes?

 

Día de la Mujer. Kamaleonicafemina.com

 

A veces tengo la impresión de que mi cuerpo, es el cuerpo de tantas conciencias como mujeres han existido. Un habitáculo con jornadas de puertas abiertas permanentes en las que todas aquellas que no encontraron su voz en el suyo, hacen uso indiscriminado del mío para hacerse oír.

 

Unas puertas abiertas de concurrencia itinerante en cuyo cartel se lee “entre sin llamar, ésta es su casa…la que nunca tuvo”.

 

Más allá de cuentos, mitos y leyendas en las que el esoterismo rellena los huecos a los que nuestra “razón” no llega, trato de encontrar una explicación a ésta experiencia que la vida me ha traído envuelta en papel de regalo reflectante. Como los espejos de las brujas de los cuentos que siempre protagonizan las mujeres, las que lejos de su incomparable belleza fría y sin escrúpulos habitan un cuerpo vulnerado por el simple hecho de estar tejido con piel de mujer.

 

¿Con qué hilos ha de tejerse un traje en el que quepamos todas?

 

 

Día de la Mujer. Kamaleónicafemina.com

 

 

Si ese hilo existe, quien tejió el que yo llevo puesto no lo tuvo en cuenta. Cosillas que ocurren cuando son otr@s los que te cosen el traje. Mi traje se abre por todas partes, los hilos quedan a la vista, rasgados por el roce con la intemperie, se acaban rompiendo dejándome la piel descubierta al mundo.

 

Desde hace tiempo, mis todas no me caben. Se me hacen demasiadas. Demasiadas voces, que a ratos, resultan casi más amables que los demasiados silencios.
Trato de encontrar sentido a ésta receptividad sin fronteras que se ha instalado en mi territorio y si trato de no engañarte, ni a ti ni a mí, la única intención con ello es encontrar la forma de desvestirme de ella. Y ahora que me paro a escribirlo, que me lo digo en voz alta, me doy cuenta de que al hacerlo, impulso a las mujeres que llevo dentro a hacerse más fuertes, pues justo lo que buscan al “tomarme de prestada”, es hacerse todo lo visibles que nunca se hicieron.

 

Justo cuando trato de invisibilizarme yo misma para no ver en el espejo los rostros de mis otras, justo cuando huyo de ellas como si fuera víctima de una invasión premeditadamente elaborada para conspirar contra mi, justo cuando alzando la voz en grito expeto preguntas como:

 

¿Y porqué yo? ¿Por qué a mi? ¿Por qué mi cuerpo?

 

 

Justo entonces oigo sus susurros…

 

¿De veras crees que esto es una premeditada invasión de tu espacio vital para asfixiarte con nuestras existencias? No!…presta más atención a nuestras frases entre líneas. No estás abriendo tus sentidos sino tu brecha.
Es posible que no lo recuerdes, pero fuiste tu quien nos llamaste. Tenías sed de saber, sed de comprender, sed de expresar, de crear y de cambiar…querías un mundo más amable contigo…con nosotras, querías saber qué podía impulsar a una mujer a vivir ciertas experiencias sin rebelarse, sin actuar, sin pronunciarse. Dijiste hasta la saciedad que si fueras tú la que estuviera en algunas de las situaciones que hemos vivido habrías dicho u hecho tres o cuatro cositas para ponerle los puntos sobres las íes “al personal”. Querías saber que hilos tejen los trajes de aquellas que jamás se desvisten ni ante sí mismas, qué podía avergonzar tanto a una mujer como para cerrar los ojos antes su propia imagen en el espejo. Querías saber qué entendía una mujer por amor, cuando permanece junto a alguien que la daña, qué convierte a una mujer en un ser tan extremadamente vulnerable como para que le duela el roce del viento. Querías saber de dónde procedían las experiencias que habían moldeado nuestro sentir ante la vida. No entendías, no comprendías, no veías con los ojos que pueden llegar a ver, sólo con los de cristal de colores impreso por la maquinaria ajena.

 

 

Querías saber porqué tantas mujeres temen su propio éxito, se boicotean a sí mismas para no triunfar en aquello que les mueve por dentro, qué las mantiene atadas de pies y manos con cuerdas invisibles, pero fuertes como el “acero pa los barcos” de ese puerto que nunca te cansas de mirar.

 

 

A voz en grito pediste estar en el lugar de alguna de nosotras para decir y hacer lo que nosotras nunca dijimos, ni hicimos. Pero no tuviste en cuenta que para saber por qué habíamos hecho las cosas como las habíamos hecho también tendrías que saber lo que se siente dentro de nuestra piel, que fuera nuestra sangre la que te sangrara, nuestro dolor el que te habitara, nuestro miedo el que calara tus huesos además de los nuestros…

 

 

Nosotras, las que no encontramos nuestra propia voz para hacernos “ser”, oímos la tuya. Tu nos llamaste. Nosotras vinimos. Ahora…todas somos una.

 

 

Podía haber sido cualquier otra. Pero tú nos llamaste.

 

A ratos te haces ovillo creyendo que nuestra intención es empequeñecerte con nuestras historias…y te equivocas…te equivocas tanto…

 

Nos hacemos cuerpo en tu cuerpo para que experimentes, sientas, sepas…y sólo así, ahora sí, desde la verdad, desde nuestra verdad, desde tu experiencia conectada a los sentires auténticos de las nuestras…digas y hagas esas cuatros cositas que tantas ganas tenías de pronunciar cuando no eran nuestros cuerpos los que te dolían. Esas cositas, o las cositas en las que hayas transformado aquellas que emergían de tu fuerza y que ahora, si prestas atención a las experiencias, fluirán de tu poder.

 

No queremos que te sumes a nuestro dolor, que compres nuestra forma de mirarnos y mirar la vida, no queremos que perpetúes nuestras historias , ni que la rabia te mantenga atada a ellas, no queremos que sigas “luchando” a la contra en un juego en el que crees que no has decidido participar, pero al que curiosamente sigues jugando a ver si a fuerza de jugar tiradas, ganas alguna partida, aunque el trofeo te aleje de los auténticos deseos de tu corazón.

 

 

Queremos que puedas crear historias nuevas, que se nutran de lo que vivimos para aprender, para superarte, para crecer, para saber, para crear aquello para lo que sin haber creado nosotras, sembramos semillas para tí. Historias para las que aún no se han inventado lenguajes y cuyas palabras podrás inventar junto a tu tribu.

 

 

Queremos no tener que volver a parar, callar o gritar para que nos vean. Que ésta vez, seamos tan conscientes de nosotras que de nadie más dependa nuestro sentido de la existencia. Queremos que dejen de ser necesarios los “Días de la Mujer” y que nuestras historias, nuestras verdades, hayan servido al menos para impulsar a mujeres a habitarse por, desde y para ellas mismas y habiten cada día de sus vidas. Sin juicios, sin filtros, sin etiquetas, por parte de nadie, tampoco de nosotras mismas. ¿Qué otro sentido podría tener si no las historias que hemos vivido?

 

Ese y sólo ese, es el motivo por el que nos llamaste y por el que vinimos. Ahora todas somos una.

 

¿Empezamos a crear?.

 

Día de la Mujer. Kamaleonicafemina.com

 

 

Si tu también quieres descubrir a las mujeres que llevas dentro ésta es tu oportunidad:

Taller “Las Mujeres que me Habitan” . Éste Sábado 25 de Marzo en La SinMiedo.

http://kamaleonicafemina.com/taller-las-mujeres-que-me-habitan/

 

 

 

Luna. Miradas ingrávidas…Mujer Destino.

Luna. Miradas ingrávidas…Mujer Destino.

 

 

Imagino…imagino…imagino…

 

 
Mi cuerpo, leve, como las plumas de las mimosas. Despiertos los sentidos, agilidad recién estrenada, mi cuerpo vibra como el aleteo de las libélulas, sensual, hermoso, vivo.

 

La alegría despierta del letargo, me encuentro desnuda ahora, me desprendo de la densidad opaca de otros tiempos, densidad intransitable, intrascendente, dura. Mis kilos de piel y huesos se han vuelto livianos. Me expongo al mundo y de traje…ninguno hoy. Hoy, como los pinceles que uso para crear, me visto a pelo.

 

Crear me nutre. Alimenta todos los cuerpos que hoy son ninguno. Que también hoy son todos. Que soy yo y nadie. Yo y todas. Yo y mis adjetivos. Y yo a secas. Me gusto.

 

Me amo tanto que no me sobra nada. Tampoco me falta. Los espejos han dejado de ser reflectantes, ya no me duelo en los rostros de las otras, tampoco me duelen los suyos. Los relatos cobran sentido, ya no hay dramas, sólo historias. La inocencia cubre las constelaciones.

 

Ingrávida…mis pupilas exploran nuevos mundos, sutiles, etéreos, amables. La belleza se despoja de sus cánones, los moldes se evaporan, no hay medidas, ni estándares. Lo esencial se ha vuelto visible para mis ojos.

 

 
Veo.

 

 
Mis manos, dulces, acarician la piel de la tierra mojada. Huelo a lluvia…y se me despierta el alma. Siento como mi piel ha dejado de ser trinchera para ser aduana.

 

La vida sigue siendo la misma, pero yo, yo la veo como Daniela la canta…

 

 

 

Ilustración Propia.

Si quieres conocer el origen de éste proyecto, empieza entrando por aquí; http://kamaleonicafemina.com/?p=377

Mujer Simiente / Mujer durmiente… Renovarse en la quietud de la nada.

Mujer Simiente / Mujer durmiente… Renovarse en la quietud de la nada.

 

DIÁLOGO ENTRE LA QUE TODO LO SABE, DE VERDAD DE LA BUENA, Y LA QUE AÚN CREE QUE SABER, ES SOMETERSE A LAS LEYES AJENAS.

 

 

Es ponerme frente al ordenador y mi mujer simiente me avisa…tssss…ya te he dicho que hoy mando yo. Hoy no se produce. Si tratas de convertir en trabajo productivo lo que te estoy chivando desde la nada, dejará de ser la nada quien te chive, pues la nada no tiene dueña, no se somete a eso que tu llamas tiempo, no se vende por un puñado de parné, a ésta no la sobornas con beneficios sociales y desde luego no lograrás someterla con amenazas, chantajes y castigos…ésta, ésta no está a tu disposición. Eres tú quien está a la disposición de ésta, si alteras sus reglas eres tú la que te quedas sin postre.

 

 

Que sí, que estás tan conectada contigo hoy que poder atrapar las palabras que a ratos te atraviesan sin pedir permiso sería como mínimo un objetivo de esos que te reportan eso otro que tanto te gusta, pero de lo que sin embargo sigues sin saber disfrutar. Sí eso, eso que te echan en la lata escandalosamente vacía que arrastras cuando mendigas atención, visibilidad, atenciones…eso que los comunes de las mortales llamáis…reconocimiento.

 

 

La nada no entiende de esto, con ésta no puedes jugar al despiste para explotarla a tu antojo y al de tus más acuciantes necesidades. Lleva todo el día diciéndotelo cristalino…descansa…duerme…dormita…ponme en contacto con el agua salada, déjame saborear el tacto de las sábanas, las mantas o como concesión innegociable, la caricia de la nueva tela del sofá…más allá no hay nada hoy. Hoy no. Hoy si me exprimes, no sacas zumo. Quedas advertida.

 

 

Ahora bien, ésta no es la primera vez que aparezco en tu escenario, tu casa, tu cuerpo…deberías haber aprendido de qué va ésto. Ya una vez necesitaste dejarme dolerme hasta las pestañas para permitirte una larga retirada del mundanal ruido en la que oírme, y no fue fácil, las voces de es@s otr@s que no dejaban de gritarte…: levántate!, produce!, sé útil,! no seas quejica!, todo el mundo preferiría quedarse en la cama como tú y ahí están, trabajando…no eres tan especial. Muévete de una vez, vaga!

 

 

Esas voces, de esas otras, poseídas por las voces de los otros, te llevaron al límite de tu resistencia, y hasta que no estuviste ahí no entendiste de qué iba esto.

 

 

Ahora ya hace tiempo que lo aprendiste, no es momento de mirar atrás, ésta conquista ya la has hecho, mira la estantería, es uno de tus trofeos más queridos. Lee la placa…

 

 

HOY, AQUÍ, MANDO YO!

 

 

Pdt…ya os la presentaré en profundidad otro día. Hoy…ya sabéis lo os dice hoy!

Ilustración de Gustav Klimt

 

 

Si quieres saber cuál es el origen de éste proyecto entra aquí: Proyecto “Vivir siendo kamaleónica”

SI te gustó éste post, quizás te guste también leer : “Las Mujeres que me Habitan”

 

Las mujeres que me habitan

Las mujeres que me habitan

Un poema sobre el descubrimiento, la reconciliación e integración de todas las mujeres a través de las cuales experimento la vida. Mi mujer KAMALEÓNICA.

 

 

Para curar mi alma, recorrí el laberinto de mis entrañas hasta llegar a mis infiernos, y allí, escondias tras los escombros, hallé todas mis lunas oscuras agrietadas por la sequedad del abandono.

Brotaron entonces las lágrimas hasta ahora no derramadas, mis gritos ahogados, mis deseos silenciados, mis renuncias y mis ganas…todas mis nadas.

En los vacíos recovecos de mi alma sedienta, rebotaba el eco de mi voz dormida, y allí donde las caricias de nadie habían logrado estremecerme, hallé el placer de aplacar mi sed con los fluidos que emanaban de las mías.

Donde a sólo una buscaba, a más de una encontré.

Lidere batallas contra algunas de ellas, y en cada una de las heridas infligidas a mis otras, la que sangró fue mi piel.

Mi roja sangre recorrió así todos los pliegues de mi territorio, cartografiando cada huella imborrable que aquellas que me habitan, habían dejado a su paso.

Y en un lenguaje secreto que había estado hibernando, me susurraron los misterios primarios de todos mis cambios…inter-siendo con la luna, la tierra y el mar.

Recorrí el laberinto de vuelta a casa con el mapa de la voz de mis entrañas, allí donde todas mis unas moraban, ya henchidas de placer.

Y allí, en el lugar donde todas mis sombras campaban a sus anchas y los cantos de sirena me arrastraban a traspiés, me aguardaban días de canela y rosas despertando toda vida creativa que albergaba mi ser mujer.

Texto e ilustración: De ésta que te habla.

 

¿Quieres saber cuál es el proyecto que he creado para sacar a todas las mujeres que me habitan a la luz?. Te lo cuento en el siguiente post…entra por aquí!: “Vivir siendo Kamaleónica”

Si lo que te apetece es llegar a conocerte tan profundamente que puedas ponerte delante de tus todas, ésta es mi propuesta más completa para ello: “Proceso Re-creándo-Me”

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